Al limpiar el acero inoxidable, siempre trabaja en la dirección del cepillado (continuación de veta). Evita los movimientos circulares. Después, enjuaga las superficies a fondo con agua limpia para que no queden rastros del agente limpiador. Por último, seca el fregadero con un paño de microfibra.
Aceros inoxidables 304 - 316
Qué los diferencia y cuál es mejor para tu proyecto
¿Qué es el acero 304?
El acero inoxidable AISI 304 es, con diferencia, el más utilizado en el mundo. Se conoce habitualmente como acero 18/10, ya que contiene alrededor de un 18 % de cromo y un 10 % de níquel, dos elementos que le proporcionan su reconocida resistencia a la corrosión y su brillo característico.
Su popularidad se debe a su excelente comportamiento general, su aspecto estético neutro y elegante y su buena capacidad de conformado y soldadura, lo que facilita su uso en una amplia variedad de productos y aplicaciones.
Características principales del acero 304
RESISTENCIA Y DURABILIDAD
Excelente resistencia a la corrosión en ambientes interiores y domésticos. Su durabilidad y fácil limpieza lo hacen ideal para cocinas y zonas húmedas moderadas.
DISEÑO FUNCIONAL
Permite crear piezas con formas complejas sin perder resistencia. Su versatilidad lo convierte en un material muy usado en fregaderos, encimeras y herrajes.
ACABADO Y MANTENIMIENTO
Presenta una superficie brillante y estable que mantiene su aspecto con el paso del tiempo y requiere un mantenimiento mínimo.
RENDIMIENTO GARANTIZADO
Equilibra calidad, coste y durabilidad, ofreciendo un acabado profesional y duradero que lo convierte en la elección más habitual en cocinas.
¿Qué es el acero 316?
El acero inoxidable AISI 316 es considerado una versión mejorada del 304. La principal diferencia está en su composición química, ya que además de cromo y níquel, incorpora un 2–3 % de molibdeno. Este elemento refuerza notablemente su resistencia frente a agentes corrosivos, especialmente en ambientes con presencia de cloruros o salinidad.
En otras palabras, el acero 316 mantiene todas las ventajas del 304, pero añade un nivel extra de protección y durabilidad, lo que lo convierte en la elección ideal para entornos más exigentes
Características principales del acero 316
RESISTENCIA MEJORADA
El molibdeno en su composición refuerza la protección frente a la corrosión por cloruros, humedad y ambientes salinos, asegurando un comportamiento fiable y duradero en entornos exigentes.
GRAN DURABILIDAD
Mantiene su aspecto y propiedades con el paso del tiempo, incluso ante la exposición frecuente al agua, vapor o productos de limpieza, garantizando una larga vida útil.
ACABADO ESTABLE
Conserva su brillo y uniformidad con un mantenimiento mínimo, resistiendo la aparición de manchas o desgaste y manteniendo un aspecto limpio y homogéneo.
USO RECOMENDADO
Indicado para cocinas y superficies expuestas a humedad o limpieza frecuente. Su composición ofrece alta resistencia tanto en interiores como en zonas exteriores cubiertas.
Elección según entorno
La elección entre acero inoxidable 304 o 316 depende principalmente del entorno y las condiciones de uso, más que de la apariencia, ya que ambos presentan un acabado visual muy similar.
El acero 304 es la opción más adecuada para instalaciones interiores o zonas con humedad moderada, donde se busque una excelente relación entre calidad, durabilidad y coste. Su comportamiento es fiable y ofrece un mantenimiento sencillo en cocinas de uso habitual. También puede colocarse en exteriores con un mantenimiento adecuado.
Por su parte, el acero 316 está pensado para entornos más exigentes, donde existe una exposición frecuente a humedad, vapor o productos de limpieza. Su composición aporta una protección adicional que lo convierte en una inversión segura a largo plazo, especialmente en cocinas abiertas o zonas cercanas a exteriores salinos.
En ambos casos, apostar por acero inoxidable garantiza resistencia, seguridad y una estética atemporal, cualidades que lo mantienen como uno de los materiales más valorados en el diseño y equipamiento de cocinas de alto rendimiento.
Mantenimiento del acero inoxidable (304 y 316)
DeepClean de Blanco para acero inoxidable (Ref. 526306)
Limpieza diaria:
Utiliza jabón neutro y una esponja suave; limpia en la dirección del acabado (si es cepillado) para conservar la superficie.
Aclara con agua limpia y seca inmediatamente con un paño de microfibra para evitar manchas de agua o depósitos minerales.
- Opta por una disolución de vinagre puro, un truco usado por tu abuela. Diluye el vinagre con agua (proporción de 1:10). O utiliza los productos BLANCO formulados especialmente para usarse en fregaderos y grifos BLANCO. Limpian de forma suave pero eficaz.
Limpieza semanal / periódica:
Una vez por semana (o según uso) aplica un producto específico para acero inoxidable (DeppClean BLANCO para acero) o un limpiador suave libre de cloro. Deja actuar, frota suavemente, aclara y seca.
En zonas expuestas o de mayor desgaste (fregadero exterior, zonas húmedas frecuentes) aumenta la frecuencia de la limpieza profunda.
Precauciones y buen uso
Evita estropajos metálicos, lana de acero, esponjas duras o productos agresivos (cloro, ácidos fuertes) ya que pueden dañar la capa protectora del acero.
No uses la superficie como tabla de corte ni permitas que objetos de hierro oxidado se apoyen prolongadamente sobre el acero (puede provocar manchas).
Secado y acabado
El secado inmediato tras el uso es clave para evitar que el agua quede estancada y se formen depósitos o manchas sobre la superficie.
Si lo deseas, cada 3-4 semanas puedes aplicar un pulidor adecuado para acero inoxidable siguiendo la veta (especialmente en acabados cepillados).
Durabilidad y valor a largo plazo
Tanto el acero inoxidable 304 como el 316 son materiales de alto rendimiento que garantizan una combinación óptima de resistencia, estética y durabilidad.
La elección entre uno u otro dependerá del entorno de instalación y de la exigencia del uso, pero en ambos casos la clave está en un mantenimiento adecuado y en la elección de fabricantes que trabajen con aleaciones certificadas y acabados de calidad.
Un acero bien seleccionado y correctamente cuidado puede mantener su aspecto y funcionalidad durante décadas, siendo una inversión sólida en cualquier proyecto de cocina o superficie técnica.
¿Qué es el pitting corrosión?
El pitting corrosión (o corrosión por picaduras) en el acero inoxidable AISI 304 aparece por agentes externos, siendo un ataque localizado que aparece como pequeños puntos en la superficie.
Al principio parece poca cosa (puede eliminarse con DeepClean de BLANCO para acero inoxidable), pero si avanza puede perforar el acero.
Qué pasa físicamente en el 304
AISI 304 soporta con su capa protectora > Aparecen agentes externos con cloruros (sal, ambiente marino, limpieza clorada) > Ruptura local de la capa pasiva > El punto queda activo > El ataque localizado se autoalimenta > Se genera la picadura: corrosión por pitting (visible al ojo humano).
El AISI 304 no contiene molibdeno en su composición química, lo que lo hace más sensible a la corrosión por picaduras en presencia de cloruros, manténgalo con DeepClean para acero inoxidable de BLANCO y le durará como en el primer día.
En estos entornos, el AISI 316, gracias a su contenido en molibdeno (repasivación) tiene capacidad de volver a regenerar su capa protectora cuando esta se ha dañado, ofrece una resistencia muy superior pero seguimos necesitando DeepClean para acero inoxidable de BLANCO para que le dure como el primer día.
Aplica DeppClean BLANCO para acero y olvídate del pitting de corrosión
